Gonzalo acudió con una situación límite a nuestro despacho, ya que tenía una circunstancia económica denominada insolvencia actual, le impedían que su familia y él pudieran mantener los gastos normales de una familia media española dando lugar a embargos sobre la nómina y cuentas bancarias.
En el año 2019, Gonzalo tomo la decisión de poner fin a su negocio, consistente en una frutería familiar que llevaba abierta desde hacía 32 años. Sin embargo, cuando decidió cerrar, había llegado a una situación en la que tenía más de 85.500 euros entre deudas con entidades bancarias y organismos públicos.
Aunque rápidamente consiguió trabajo como empleado por cuenta ajena gracias a su competencia en el sector e intentó abonar puntualmente las cuotas de los prestamos contraídos anteriormente, Hacienda comenzó a embargarle parte de su sueldo, por lo que se le hacía imposible seguir estando al día del pago en el resto de mensualidades.
Además, Gonzalo es padre de familia, ya que tiene tres hijos menores de edad y su esposa que, aunque trabaja, percibe escasamente el salario mínimo, por lo que tenía que decidir entre el sustento de la unidad familiar y el pago de las cuotas que se devengaban mes a mes.
Tras el impago de las cuotas procedente de préstamos, comenzó a recibir notificaciones judiciales y embargos sobre la nómina y la de su mujer, además de otros embargos sobre sus cuentas bancarias y devoluciones de Hacienda.
Llegado a este punto, Gonzalo se puso en contacto con SEGUNDA OPORTUNIDAD CONTIGO y nuestros abogados trazaros su estrategia jurídica para conseguir la cancelación de sus deudas. Después de siete meses de proceso, hace apenas una semana recibió la resolución del juez que le ha cancelado el total de la deuda bancaria, ascendente a más de 65.300€, y parte de la deuda con Hacienda. Actualmente, ha fraccionado el importe que le resta de Hacienda, pagando cuotas de 110€ mensuales durante 1 año. Actualmente, Gonzalo y su familia no sufren embargos judiciales y disfrutan de su libertad financiera


